
SAN LORENZO DE EL ESCORIAL
1.- INTRODUCCIÓN
El nombre del El Escorial, se debe a unos antiguos depósitos de escoria procedentes de una ferrería de la zona de donde tomó su topónimo la aldea ubicada en las proximidades del lugar donde se construyó este monasterio-palacio, y que en la actualidad es el municipio de El Escorial, distinto del de San Lorenzo de El Escorial, surgido posteriormente junto al monumento.
Situado junto al monte Abantos en la Sierra de Guadarrama, este monumental complejo fue mandado construir por el rey Felipe II para conmemorar la victoria de San Quintín el 10 de agosto de 1557, sobre las tropas de rey de Francia, Enrique II, y para servir de lugar de enterramiento de los restos de sus padres, el emperador Carlos I e Isabel de Portugal, así como de los suyos y los de sus sucesores.
La planta del edificio, con sus torres, recuerda la forma de una parrilla, por lo que tradicionalmente se ha afirmado que esto se hizo así en honor a San Lorenzo, martirizado en Roma asándole en una parrilla y cuya festividad se celebra el 10 de agosto, esto es el día que tuvo lugar batalla de San Quintín, de ahí el nombre del conjunto y de la localidad creada a su alrededor.
2.- HISTORIA
Decidido a fundar el Monasterio, Felipe II inició en 1558 la Búsqueda del lugar idóneo para su emplazamiento, que fijó a finales de 1562 en El Escorial. La obra según el proyecto o "traza universal" de Juan Bautista de Toledo. En 1571 la parte destinada a convento estaba ya casi concluida; en 1572 se comenzó la Casa del Rey y en 1574 la Basílica, consagrada en 1595, fecha en que puede considerarse finalizada la obra, aunque la última piedra se colocara en 1584 y la tarea decorativa se prolongase algunos años. El Rey supervisó personalmente toda la construcción, de la que eran responsables el arquitecto, el prior y dos comisiones. El arquitecto era nombrado directamen
te por el Rey y sólo a él tenía que dar cuenta de su trabajo y no al prior, que por lo demás era la máxima autoridad de la obra.
El Escorial no puede considerarse obra de un solo arquitecto, sino fruto de una compleja colaboración en la que destacan dos proyectistas: Juan Bautista de Toledo y Juan de Herrera. Al primero, que había trabajado en el Vaticano como ayudante de Miguel Ángel, le corresponde la disposición de la planta general y la mayor parte de las trazas. Durante el periodo en el que el segundo dirigió las obras se edificó casi todo el conjunto, incluidas diversas partes que no habían sido diseñadas por Toledo. Teniendo en cuenta las numerosas consultas realizadas a otros arquitectos italianos y españoles para llegar a las síntesis finales, hay que considerar que la obra de El Escorial es una emanación particularísima del carácter de Felipe II. Tampoco hay que olvidar la importancia de los maestros de obra y aparejadores como Fray Antonio de Villacastín, Pedro de Tolosa, Diego de Alcántara o Juan de Minjares. Discípulo de Herrera y continuador de su tarea a partir de 1583, fue Francisco de Mora.
A partir de entonces El Escorial ha sido obra de continuas reformas y reconstrucciones; Felipe III inició la obra del Panteón. Felipe IV lo terminó y enriqueció la colección de pintura. Carlos II mandó reconstruir el monasterio a Bartolomé Zumbigo tras el incendio de 1671. A partir de 1767, Carlos III ordenó la urbanización del lugar construyendo las casa nuevas de la Lonja y las casitas del Príncipe y el Infante. A Carlos IV se debe la remodelación de la fachada norte y la decoración del Palacio de los Borbones.
En los siglos XIX y XX , con las leyes desamortizadoras, los bienes fundacionales del Monasterio pasaron a manos de la corona. El Monasterio se destinó a diferentes usos religiosos hasta su adscripción a los monjes agustinos en 1875.
3.- DESCRIPCIÓN Y PARTES DEL MONASTERIO.
Contemplado desde fuera, el monasterio de El Escorial parece una enorme estructura horizontal, cerrada y hermética, salpicada por los acentos verticales de las torres que rodean la cúpula central. Construido en granito, su masa gris se caldea alcanzando tintes dorados en sus fachadas meridional y occidental. Los tejados, realizados a base de pizarra, resplandecen como si se tratara de muros de plata inclinados. El carácter sólido y cerrado se acentúa todavía más por la relativa pequeñez de sus vanos, que rítmicamente alineados puntean sus muros. Este estilo "desornamentado" es el elemento característico de El Escorial. Desde el exterior del monasterio se pueden observar la Lonja, los Corredores del Sol y los jardines.
La Fachada Principal: Resulta evidente su forma eclesiástica (con dos órdenes dórico y jónico superpuestos), con sus medias columnas lisas enfatizando el carácter religioso del conjunto.
El Convento: Ocupa la zona occidental del Monasterio. Esta organizada siguiendo un esquema cruciforme, con cuatro brazos que enmarcan cuatro pequeños claustros, llamados Patios Chicos. El centro de la cruz está constituido por un elevado zaguán, verdadera lucerna interior de sobria apariencia y torre enchapitelada al exterior. Daba paso a cuatro salas rectangulares: la cocina, el refectorio, la caja de necesarias y la ropería.
Claustro Principal: Ocupa la zona oriental del convento. Es una estructura de dos pisos con arcos sobre pilares y medias columnas dóricas y jónicas, en correcta superposición de los órdenes clásicos: su configuración parte de los patios romanos renacentistas, pero los supera por su amplitud y horizontalidad. En el centro se halla el célebre templete de los Evangelistas, última obra de Juan de Herrera para el monasterio: el exterior es de granito mientras que el interior está chapado de ricas piedras duras y se presenta como un tholos clásico. Está coronado por una cúpula también de granito. Posee estructura centralizada con planta pseudoctogonal.
El Palacio Privado: Se encuentran rodeando el ábside de la basílica. Se halla conectado visualmente tanto con los exteriores ajardinados como con el altar mayor de la iglesia. Sus habitaciones eran muy sencillas y de moderado tamaño. Su centro es el Patio de Mascarones con tres pandas sobre columnas y arcos en el piso inferior. El cuarto lado del patio queda ciego con dos fuentes en sus muros con surtidores con mascarones, de ahí el nombre.
El Palacio Público: Está situado en la zona oriental del sector norte, estuvo destinado a ser el palacio de la corte. Se organiza en torno a un gran patio similar al claustro principal aunque sustituye las medias columnas por pilastras
Colegio y Seminario: Situados en la zona norte, en un principio fueron ideados como área de servicios, función que sólo permanecería en uno de sus cuatro patios. El seminario y el colegio disponían de cocinas, refectorio, necesarias y dormitorios, añadiéndose las correspondientes aulas para las lecciones y un pasadero utilizado como lugar de recreo.
La Biblioteca: Se halla en la parte central delantera. Es un enorme salón abovedado.Adosadas a sus muros quedan las estanterías de madera bicroma compuestas de columnas dóricas con pedestales, entablamento con triglifos y metopas y bolas de remate.
Patio de los Reyes: Situada en el centro, precede a la basílica. Está compuesta de tenues pilastras asimétricas y al final consta de una escalinata que da paso al templo "sacralizando " de este modo el pavimento elevado de la basílica.
La Basílica: Antes de penetrar en el templo, se accede primero a la capilla pública del sotacoro, capilla funeraria y privada. Se trata de una estructura centralizada, célebre por su planísima bóveda vaída central, y cuya planta repite a menor escala la zona principal. La zona de la basílica propiamente dicha consta de un cuerpo centralizado, de planta cuadrada y ábsides planos, con cúpula central y cuatro bóvedas de cañón, mientras que los espacios de las esquinas se cubren con vaídas. La planta se inspiró en San. Pedro de Roma pero cuadrando sus ábsides curvos. Todas sus bóvedas (de ladrillo) surgen de los muros, horadados en lo alto por un pasadizo que recorre su perímetro interior, y de cuatro grandes pilares ochavados, decorados con parejas de pilastras dóricas. A este bloque central se le añade, longitudinalmente, el sotacoro centralizado y el coro alto a los pies y en la cabecera el sancta sanctorum ancho y poco profundo. La iglesia, de dramática iluminación gracias a su empleo de vanos termales y a la luz cenital de su cúpula. La cúpula es de granito careciendo de revestimiento al exterior. Por primera vez se materializa en España una verdadera cúpula de tambor, más a la manera renacentista que a la romana. La cubrición de la Basílica es de madera (mediante arcadas de ladrillo longitudinales a la bóveda) cubierta con planchas de plomo y teja de pizarra.
Los Museos: Están situados en el centro de la fachada norte y consta de cuatro partes: Sala de San Mauricio, el Museo de Arquitectura, la Galería de Batallas y el Museo de Pintura.
Los Panteones: Se divide en el de los Reyes(s. XVII, barroco, 1 sala) y el de los Infantes(s. XIX, ecléctico, 8 salas).
Panteón de los Reyes: Consta de una cámara circular cubierta con media naranja y cuya circunferencia se segmenta en ocho tramos. Originalmente era de granito pero Felipe III la ordenó revestir de mármoles y bronces.
Panteón de Infantes: Se construyó por iniciativa de Isabel II. El estilo del conjunto da lugar a formas nuevas de pesadez verdaderamente sepulcral. La fría riqueza del material, su colorido y el interés histórico forman su atractivo.
La Casita del Infante: También llamada de Arriba, construida por Juan de Villanueva entre 1771 y 1773. Destaca su noble arquitectura jónica se integra en un jardín aterrazado, a la italiana.
La Casita del Príncipe: También denominada de Abajo, construida al mismo tiempo de la anterior y ampliada entre 1781 y 1784. Además de la mayor envergadura del proyecto, esta casa aventaja a la del Infante en la mejor conservación de su decoración interior.
4.-LA FIGURA DEL APAREJADOR EN EL ESCORIAL.
Si una persona destaca sobre las demás en la construcción de El Escorial (junto a Juan de Herrera), no es otro que Fray Antonio de Villacastín.
Clérigo especialmente dotado para la organización y dirección de obras, su capacidad de trabajo, devoción y entrega de la buena marcha,economía y calidad de las obras, le hacen acreedor de la confianza del Rey hasta tal punto de que no se realizaba nada en El Escorial sin que Villacastín no diera su consentimiento.
La función del aparejador consistíaen ser el responsable de la ejecución de órdenes y diseños, lugarteniente e intermediario técnico entre Maestro Mayor y el resto de categorías y oficios que tomaban parte en la edificación.Como observamos, se produce un modo de división del trabajo que supera el viejo modo gremial existente.
Además de Villacastín, trabajaron en El Escorial Pedro de Tolosa y Lucas Escalante, si bien estos últimos eran maestros aparejadores,sólo se dedicaban al aspecto de la cantería.
5.-EQUIPOS DE OBRA UTILIZADOS EN EL ESCORIAL.
Muchos de los equipos de obra utilizados en la actualidad, ya se usaron en el s. XVI en la construcción de El Escorial. Podemos citar elementos tales como el andamio, los tornos, ganchos de elevación, ergates ocabrestantes, escuadra, cabrias,etc.
Sin embargo, hay otros aparatos menos conocidos pero imprescindibles en su época: la saltarregla y el bailbel.
La saltarregla es una especie de compás, de madera o de hierro con uno de sus brazos curvados y con las caras interiores de us brazos planas, ya que su misión es la de transportar ángulos.Su uso es fundamental en al caso de las trompas y todo tipo de arcos, al cortearse la dovela por la testa, de manera que el ángulo sea el adecuado.
El baibel es una escuadra con uno de sus brazos curvos, cuyo cometido es el de obterner la curvatura interior de los arcos, la concavidad de todo tipo de bóvedas y espacios cupuliformes.
Tanto la saltarregla como el baibel, son instrumentos fabricados única y exclusivamente para la pieza o elemento que se está construyendo cojn lo cual son instrumentos creados ex profeso para cada caso concreto.
Para finalizar, nos refereriremos a un equipo fundamental al que hubo que "adecuar" en la construcción del monasterio: es, efectivamente, la grua.
La utilización de la grua trajo, al principio, dificultades, debido a la excesiva elevación del muro, con lo cual para su construcción se requería subir la grua con una cabrilla sobre el muro cada vez que éste aumentaba en altura, lo que retrasaba las obras.
La solución la aportó un destajero, Juan de Betesolo, que propuso subir las gruas sobre unas estructuras de madera, denominadas "cámaras" para que pudieran operar desde el suelo.De esta manera, se pudieron agilizar los trabajos del Monasterio hasta su finalización en 1584.
CRONOLOGÍA
1557 Victoria de Sn.Quintín.
1558 Muerte de Carlos V en Yuste.
1559 Nombramiento de Juan Bautista de Toledo como arquitecto Real.
1561 Elección de la orden jerónima y del sitio del Escorial.
1563 Juan de Herrera y Juan de Valencia trabajan a las órdenes de Juan Bautista.
1564 Primeras piedras del monasterio e iglesia y decisión de ampliar el monasterio.
1567 Felipe II firma el acta de fundación.
1574 Traslado de los primeros cuerpos reales.
1576 Inicio definitivo de la obra de la basílica.
1579 Inicio del retablo mayor.
1583 Llegada de Luca Cambiasso.
1584 Se inicia la decoración de la Sala de las Batallas.
1585 Muerte de Cambiasso. Llegada de Zuccaro.
1586 Partida de Zuccaro. Llegada de Tibaldi. Consagración de la Basílica.
1590 Conclusión del retablo mayor.
1592 Se inicia el monumento funerario de Carlos V.
1597 Conclusión del monumento e inicio del de Felipe II.
1598 Muerte de Felipe II.
1600 Conclusión del monumento funerario de Felipe II.
1617 Inicio de la construcción del Panteón de Reyes, finalizado en 1664.
1671 Importante incendio que conllevó la construcción de nuevos tejados.
1684 Consagración de la Sagrada forma, de Coello, en la sacristía.
1771 Juan de Villanueva inicia su labor arquitectónica.
1808 Las tropas de Napoleón ocupan El Escorial.
1837 La orden jerónima es expulsada.
1854 Disolución de la orden jerónima.
1885 Convento y colegio son entregados a la orden de los agustinos.